Cacao
Desde las tierras cálidas y fértiles de Guatemala, donde el cacao ha sido cultivado por siglos como alimento sagrado y símbolo de abundancia, nace nuestro cacao comunitario: un producto que honra la tradición, impulsa el desarrollo rural y conquista paladares en todo el mundo.
Nuestro cacao es de variedad criolla y trinitaria, reconocido por su perfil aromático complejo, notas frutales y textura sedosa. Cada grano es cultivado de forma agroecológica por familias productoras que combinan técnicas ancestrales con prácticas sostenibles. El resultado: un cacao de alta calidad, ideal para chocolaterías artesanales, marcas gourmet y aplicaciones especializadas.





Desde las montañas de Alta Verapaz hasta las selvas de Petén, nuestros productores trabajan la tierra con respeto y pasión. Muchos de ellos pertenecen a comunidades indígenas que han cultivado cacao por generaciones, preservando técnicas ancestrales que hoy se combinan con prácticas sostenibles y conocimientos modernos.
Cada parcela es un testimonio de resiliencia. En medio de desafíos económicos y climáticos, nuestras comunidades han encontrado en el cacao una fuente de dignidad y desarrollo. A través de nuestra red comunitaria, reciben capacitación técnica, acceso a mercados internacionales y precios justos que les permiten mejorar su calidad de vida sin abandonar sus raíces.