Porcicultura
En nuestra finca integral, la crianza de cerdos se realiza con responsabilidad, respeto y visión a largo plazo. Apostamos por una porcicultura sostenible que protege el medio ambiente, promueve el bienestar animal y genera alimentos sanos sin comprometer el equilibrio natural.
Nuestros animales viven en espacios amplios, limpios y bien ventilados, donde pueden moverse libremente, socializar y expresar sus comportamientos naturales. Evitamos el estrés, el confinamiento extremo y el uso indiscriminado de antibióticos, priorizando prácticas que favorecen la salud física y emocional de cada cerdo.
La alimentación se basa en ingredientes locales, balanceados y libres de químicos dañinos. Además, aplicamos protocolos de bioseguridad y manejo ético que garantizan una crianza responsable desde el nacimiento hasta la comercialización.




La porcicultura forma parte de un sistema agroecológico donde todo está conectado. Los residuos orgánicos se transforman en compost para los cultivos, los cultivos alimentan a los animales, y los animales enriquecen el suelo. Este enfoque reduce la contaminación, mejora la eficiencia y promueve la autosuficiencia.
Integramos árboles, cultivos y pasturas en el diseño de la finca, creando un entorno biodiverso que favorece la salud del ecosistema y la resiliencia frente al cambio climático.